El TASER : Historia, Verdades y Mitos

El TASER : Historia, Verdades y Mitos

5 julio, 2018 0 Por admin

El TASER es considerado actualmente el arma incapacitante de baja letalidad por excelencia, durante el presente artículo conoceremos su historia, verdades y mitos que lo rodean, así como los estudios realizados sobre su impacto en los distintos cuerpos de policía y poblaciones donde se ha implantado su uso.

Aunque erróneamente mucha gente denomina como “taser” a cualquier arma o defensa eléctrica, hay que empezar diciendo que TASER es una marca comercial, marca de la que hablaremos a lo largo del presente artículo pues además de ser es el principal distribuidor de armas incapacitantes a nivel mundial, la compañía se ha preocupado constantemente en garantizar la seguridad de sus productos, aplicando siempre la tecnología más vanguardista y  desarrollando multitud de estudios e informes sobre el uso de estas armas de baja letalidad.

Historia del TASER

Todo empezó cuando Jack Cover, un jefe de ingenieros que trabajaba para la NASA en el programa espacial APOLLO decidió participar en el proyecto de desarrollo de armas no letales que el presidente estadounidense Johnson solicitó a través de una Comisión.

Durante el desarrollo del arma no letal que Jack Cover llevó a cabo entre 1966 y 1974, descubrió que los pulsos de alta tensión y de muy corta duración, apenas unos microsegundos, no eran perjudiciales pero tenían un gran efecto fisiológico y psicológico sobre seres humanos y animales.

Jack Cover con una de las primeras versiones del Taser

Durante un período de tres años, de 1971 hasta 1974, realizó pruebas con voluntarios humanos bajo la supervisión del Doctor Frank Summers, junto a dos cardiólogos y un fisiólogo, utilizando la maquinaria para cardiogramas e instrumentación médica del Joseph´s Hospital, en el Condado de Orange, Florida.

Con los estudios realizados desarrolló en 1974 el primer TASER, de 7 vatios de potencia, el cual era considerado legalmente como arma de fuego al utilizar pólvora negra como carga de proyección.

En 1993 se desarrolló el AIR TASER, también de 7 vatios, fabricado en polímero de alto impacto. Dejó de estar considerado como arma de fuego ya que no utilizaba pólvora negra. Sus efectos sobre el cuerpo eran similares al del primer TASER.

En 1994 aparece el AIR TASER modelo 34000, mejorando la anterior generación al reducir el tamaño un 50%. Utilizaba como propulsor una cápsula de nitrógeno comprimido (1800 psi) y se le añadió un mecanismo de sincronización automática para la administración de pulsos de energía.

Los estudios realizados por TASER de 1994 a 1999, demostraron que aquellos dispositivos de 7 vatios no eran eficaces si lo que se pretendía era controlar a un sujeto muy agresivo o mentalizado para el combate.

La realización de investigaciones y pruebas en animales dieron pie, en 1996, con la creación de la tecnología de la incapacitación electro muscular de 26 vatios; esta tecnología se siguió depurando y en el año 1999 se crea el TASER M26. Primer dispositivo de control electrónico que sin ser un arma de fuego conseguía detener a individuos agresivos altamente combativos al interferir en sus sistemas nerviosos sensoriales y motores.

En el año 2002 concluyeron los estudios para la depuración del tipo de onda que producen los pulsos de los dispositivos de control electrónico. Al depurar la forma del pulso se consiguió que con niveles de energía mucho más bajos que los utilizados por el TASER M26 se obtuvieran niveles de control más altos ante individuos agresivos.

Y así en 2003 se crea el TASER X26, el primer dispositivo de control electrónico con tecnología de pulsos depurados que siendo un 60 % más ligero y pequeño y trabajando con apenas la quinta parte de energía del M26 aumenta un 5% su efectividad, siendo el arma incapacitante de baja letalidad más empleada del mundo en la actualidad.

El TASER X26

Bien, hasta ahora lo único que sabemos es que el TASER no es un arma de fuego y que su fabricante lo denomina como un “Dispositivo de Control Electrónico” con tecnología de pulsos depurados.

La verdad es que aunque no sea un arma de fuego, se parece bastante a una en forma y diseño: posee alza y punto de mira, al igual que un arma de fuego, tiene una empuñadura como el de una pistola; también posee un disparador como el de cualquier arma de fuego y posee palancas de accionamiento de seguro manual que imitan a los de las pistolas semiautomáticas. Es por ello que TASER decidió, para evitar la confusión en su uso o exhibición con el de un arma de fuego real, darle a todo el arma el característico color amarillo que vemos hoy en día en cualquier arma TASER.

Esta moderna arma, que incluso está provista de un director de puntería laser y linterna, a semejanza de los que se pueden acoplar en las actuales pistolas y subfusiles incluye una funda de cinturón semejante a la de las armas reales.

El funcionamiento es similar al que se realiza con una pistola: tras desenfundarla y empuñarla se debe quitar el seguro ya que si no, no funcionará. Para ello, con el pulgar de la mano que dispara se gira la palanca del seguro hacia arriba. Al mismo tiempo se activa el láser y/o la luz de la linterna, los cuales apuntan hacia el mismo lugar que lo hace el alza y el punto de mira.

Llegados a este punto, si se presiona el gatillo saldrán proyectados dos dardos unidos mediante unos cables al arma. Cuando estos dardos llegan a un individuo, éste comienza a recibir una descarga de pulsos eléctricos que tienen como misión evitar que pueda realizar de forma voluntaria ningún tipo de movimiento con sus brazos o piernas.

Esquema de funcionamiento básico del Taser X26

La emisión de pulsos tiene una duración de 5 segundos. En el supuesto de que el individuo estuviera agrediendo a alguien, cesará en su acción. Durante 5 segundos perderá el control de sus miembros. Este tiempo es suficiente para que el individuo cese en su actitud agresiva y que los agentes de policía controlen la situación.

Desgraciadamente, muchas personas por puro desconocimiento en la materia, piensan que el TASER es un elemento de electrocución, siendo totalmente falso. Estamos hablando de alta tensión, esto debe disparar todas las alarmas de los profanos a las leyes de la física; 50.000 voltios son muchos voltios ¿o no?

¿50.000 Voltios?

En 2007 Amnistía Internacional emitía un informe titulado “Voltios sin control sobre el uso de armas incapacitantes de letalidad reducita como TASER en el cual se pretendía señalar el peligro de usar este tipo de armas al indicar que tenían una potencia de 50.000 voltios.

Esos 50.000 voltios de pico máximo son reales cuando se produce un disparo al aire sin dardos. En tales circunstancias, en el extremo del TASER existen dos polos separados entre sí unos 5 centímetros, al accionar el disparador se produce un salto de electrones de un polo a otro que físicamente se aprecia como un arco de luz azulada que une los dos polos.

Único momento en el que se producen 50.000 voltios

Realmente los 50.000 voltios se producen al atravesar los electrones esos 5 centímetros de aire. Al aplicar el TASER al cuerpo humano, el voltaje cae hasta los 1.200 Voltios.

Generador de Van der Graaff de 20.000.000 de voltios en un museo de la ciencia. Los visitantes no se electrocutan a pesar del inmenso voltaje generado

No obstante 1.200 voltios es una cantidad grande; por lo tanto debería causar estupor; a priori debe ser muy peligrosa. Llegados a este punto, para evaluar el voltaje peligroso se debe hacer referencia a un instrumento que suele encontrarse en museos, institutos y universidades: El generador de Van der Graaff, una máquina electrostática inventada por J. Van der Graaff en 1929 con el objeto de generar voltajes elevados para experimentación en Física Nuclear. Este instrumento puede generar voltajes de 20.000.000 de voltios y a pesar de lo que en un principio pudiese creerse, los efectos que produce en los seres humanos no son letales, ni siquiera dañinos.

¿Cómo es posible que un ser humano no se electrocute ni le pase nada al ser sometido a millones de voltios? Aquellos que cuenten con unos mínimos conocimientos de física no se dejarán influenciar por cantidades de miles o millones de voltios para hablar de “peligro” porque saben que si sólo se habla de voltios sólo se tiene la mitad de la información. Decir que 50.000 voltios son peligrosos y 12 voltios no lo son denota ignorancia.

Es imposible hablar de peligro en el voltaje sin hacer alusión a los amperios. No son los voltios, sino los amperios los que son peligrosos. En realidad son los amperios los que viajan a través del cuerpo. Los voltios no viajan a través del cuerpo; ni tan sólo penetran.

El amperaje es lo que importa

Hablando de aplicar al cuerpo humano corrientes bajas, del orden de 0,001 amperios (1 miliamperio), producirán como efectos fisiológicos apreciables solamente un leve hormigueo en la zona de contacto.

Si se aplican corrientes de 0,01 amperios (10 miliamperios), se pueden producir contracciones musculares que impidan, por ejemplo, que una mano agarrada a un cable, pueda soltarlo. Con estas corrientes no existen efectos perjudiciales para la salud en exposiciones cortas.

A partir de intensidades de 0,05 amperios (50 miliamperios) las contracciones pueden afectar a todos los músculos, incluidos los respiratorios, con lo que, si el contacto es prolongado producirá una verdadera asfixia de ese cuerpo humano, seguida de parada cardíaca y muerte.

A nivel forense, se consideran letales para los humanos, tratándose de corriente alterna y con contacto de al menos 1 segundo, intensidades a partir de 0,075 a 0,1 amperios (75 a 100 miliamperios). A partir de estas intensidades se puede producir fibrilación ventricular.

Las corrientes más altas, entre 0,1 amperios (100 miliamperios) y varios amperios, pueden producir directamente fibrilación ventricular, aunque el contacto sea de breve duración; arritmia sumamente grave, que ocasiona incapacidad del corazón para bombear sangre al organismo, y por tanto, muerte súbita, si no se resuelve en poco tiempo.

Todo esto es lo que los científicos, los técnicos forenses, los doctores en medicina, establecen respecto a los efectos de la corriente eléctrica en los cuerpos humanos. Con estos parámetros cualquiera, sea o no profano en estos asuntos, llega a la conclusión de que las exposiciones cortas a corrientes eléctricas de menos de 0,01 amperios (10 miliamperios) pueden considerarse como no perjudiciales para la salud.

Nadie ha divulgado cual es el amperaje real que un TASER X26 aplica al cuerpo humano. Es una cifra que nunca aparece cuando se habla de este instrumento y es bueno que salga a la luz para que todo el mundo pueda hacerse una idea de los efectos dañinos que puede llegar a producir al ser disparado.

La corriente eléctrica que el TASER X26 aplica al cuerpo humano es de 0,0021 amperios (2,1 miliamperios). Tenemos un instrumento que a pesar su alto voltaje lo único que es capaz de generar es una corriente de 0,0021 amperios.

Mosso d’Esquadra con TASER X26 guardado en su funda

Ahora ya sabemos que hablando de electricidad y electrocución, lo más importante es conocer los amperios que entran en juego. Conforme aumente la cantidad de corriente (amperios) aumenta en riesgo de muerte; y si el amperaje es muy bajo, el peligro desaparece. El alto voltaje no puede producir daños si el amperaje es bajo; y un voltaje bajo puede producir daños si el amperaje es suficientemente alto. Veamos el siguiente gráfico:

Comparativa de amperajes de distintos elementos cotidianos con el TASER

No obstante, respecto a la letalidad o no de la tensión o amperaje de determinados instrumentos, no hay que olvidar nunca que nos estamos refiriendo a exposiciones cortas.

Las exposiciones del TASER están diseñadas para tener duraciones cortas. Cada descarga tiene una duración de 5 segundos, y no puede ser modificada al alza. A nadie se le puede escapar que una, dos o tres descargas de 5 segundos no pueden producir ningún efecto dañino para el cuerpo humano pero también es cierto y hay que tenerlo en cuenta que si esas descargas fueran de muchos minutos las cosas serían diferentes.

El peligro de sufrir daños, está en relación con la magnitud y duración de la corriente eléctrica, pero… ¿Cómo funcionan esos pulsos eléctricos del TASER?

Pulsos Eléctricos ¿que son y como funcionan?

Para ser justos habría que saber si existe alguna diferencia entre lo que es un TASER y el resto de las defensas eléctricas, ya que estas funcionan de forma diferente al TASER.

Defensa eléctrica tradicional sin control de voltaje ni amperaje que solo produce dolor en el cuerpo humano pero no paraliza al agresor

El TASER es el único que interfiere en la respuesta motora del cuerpo.

Envía impulsos eléctricos de alto voltaje, bajo amperaje y corta duración que interfieren las señales eléctricas de las fibras nerviosas. Los impulsos que envían los TASER son similares a las señales usadas por los nervios. Estas ondas crean “interferencias“ en las comunicaciones del sistema nervioso humano, tomando el control del mismo e impidiendo cualquier intento voluntario de realizar movimientos con los brazos, piernas, manos, etc.

El resto de las defensas eléctricas afectan únicamente al sistema nervioso sensorial produciendo dolor, además de ser peligrosas para la salud puesto que la corriente eléctrica, el amperaje que utilizan, es mucho más alta que la del TASER, que utiliza una tecnología patentada y única que consigue penetrar a un nivel más profundo utilizando menos energía.

Con esta tecnología el TASER consigue tomar el control de los nervios motores, interfiriendo en la respuesta muscular al bloquear cualquier acción que se intente realizar de forma voluntaria, tal como empuñar una pistola, manejar un cuchillo, saltar, golpear, etc.

Policía Local de España empuñando un TASER X26

TASER es el único dispositivo del mundo que es capaz de tomar el control de los nervios motores y sensoriales en conjunto y causar una verdadera incapacitación electromuscular temporal.

EL principio de funcionamiento del TASER dista mucho del de las defensas eléctricas tradicionales; lo que se pretende conseguir NO es una sensación de dolor en el individuo agresivo. No es ése el fin de este dispositivo. El principio del TASER es la INCAPACITACIÓN TEMPORAL.

El sistema de incapacitación electro-muscular del TASER utiliza unos pulsos eléctricos que causan directamente la contracción de los músculos mientras que interfiere en el sistema nervioso sensorial y motor. Por tanto, no solamente aturde al individuo agresivo, también lo neutraliza porque toma el control de la contracción de sus músculos.

Los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad que sean dotados de TASER para el ejercicio de sus funciones deben, previamente, haber recibido la instrucción adecuada para su correcto manejo y empleo. Así mismo es necesario que existan mecanismos de control en el uso del TASER que aporten pruebas para identificar a quién, cuándo y cómo haya podido realizar un uso indebido, excesivo, irregular o ilegal de este arma.

Pero… ¿es seguro para un agresor que lleva implantado un marcapasos?

¿Problemas Cardiacos?

Según los estándares internacionales, por normativa, los dispositivos cardiacos implantados tales como marcapasos deben soportar las descargas eléctricas que generan los desfibriladores externos, de tal forma que después de la exposición directa a los mismos, sigan funcionando sin ningún tipo de problema para la integridad del mismo.

Imagen de un marcapasos, cuyo uso con el TASER es completamente seguro

La energía que generan los desfibriladores externos es infinitamente más alta que la generan los dispositivos TASER:

  • La energía que generan los desfibriladores por pulso es de 150 a 400 julios.
  • La energía que genera el TASER X26 por pulso es de 0,36 julios.

La aplicación del TASER no es suficiente para producir fibrilación ventricular en el corazón humano y por tanto es completamente seguro utilizar el TASER en personas con marcapasos.

Eso está bien, pero ¿es seguro para un agresor que se encuentra bajo los efectos de determinadas sustancias como alcohol o drogas? La respuesta vuelve a ser clara, SI ES SEGURO.

El uso del TASER también se ha considerado seguro contra personaz alteradas por sustancias como alcohol o drogas

A estas alturas ya sabemos que el TASER no modifica el ritmo cardíaco de un corazón, que no puede producir fibrilación ventricular; que no altera su condición física. Si el corazón de un individuo agresivo se encontraba en perfectas condiciones antes de que se le incapacitara con el TASER, después de la exposición seguirá en las mismas condiciones. El TASER no es lo suficientemente potente para dañarlo.

De la misma forma, si el corazón del individuo agresivo no estaba en perfectas condiciones debido a que se encuentra bajo los efectos del consumo de determinadas sustancias que le han provocado taquicardias, alta excitación o estaba a punto de sufrir un infarto, después de la exposición seguirá igual: con las mismas taquicardias, la misma alta excitación, o a punto de sufrir el mismo infarto. El TASER no puede curar el estado de su corazón y tampoco puede empeorarlo. Lo que sí puede empeorarlo es el estado de agresividad previa del sujeto y las sustancias que ingirió, independientemente del método (con o sin TASER) que los agentes de policía empleen en su detención para evitar que siga siendo un peligro para la integridad de los ciudadanos o para él mismo.

A pesar de que probabilísticamente el porcentaje es bajo, en cualquier momento y sobre todo en los inmediatos a la detención, este tipo individuos peligrosos y agresivos pueden morir súbitamente: Las causas más frecuentes son las cardiopatías y las enfermedades del sistema nervioso central; el sobreesfuerzo físico y el estrés mental al que someten sus cuerpos que actúan como precipitantes. Entre las cardiopatías la más padecida es la Cardiopatía Isquémica, y entre las enfermedades del sistema nervioso central lo es la Epilepsia (R.L. Hanzlick y M.A. Graham, “Forensic Pathology in Criminal cases”. 2ª Edición. Michie. LexisNexis. Año 2000. Páginas 367-376/// S. Pollak y P.J. Saukko, “Clinical Forensic Medicine, Overview” (Encyclopedia of Forensic Sciences). Siegel JA, Saukko PJ, Knupfer GC. Academic Press San Diego. Año 2000. Páginas 362-368).

No obstante, la situación que con más frecuencia se produce la muerte de un individuo tras su detención policial es el Delirium Agitado, también conocido como Psicosis Confusional, Psicosis Tóxica o simplemente Delirium. Probablemente es la causa de la mayoría de las muertes que actualmente se presentan en las primeras horas tras la detención y, por consiguiente, el mayor responsable de las muertes en los calabozos policiales.

En el caso de utilización en intervenciones para controlar mujeres embarazadas, aunque los pulsos del TASER no dañan al feto, hay que ser conscientes de que la mujer sí puede sufrir daños derivados de su propia excitación y estrés previos a la intervención y de las posibles lesiones que le podrían acarrear su caída al suelo.

¿Cuales son los efectos del Taser en el cuerpo humano?

Se estima que se han realizado hasta la fecha unas 247.000 exposiciones voluntarias a los efectos del TASER, en su mayoría los voluntarios fueron miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad de todos los rincones del planeta.

Policías prueban los efectos de un Taser durante un curso de capacitación para su empleo

También se estima que se han realizado unas 325.000 aplicaciones del TASER en situaciones reales.

Con el estudio de este más de medio millón de exposiciones se han podido establecer unos patrones de los efectos que el TASER produce al ser aplicado a un sujeto:

  • El individuo suele caer inmediatamente al suelo.
  • Produce un chillido o alarido la mayoría de las veces.
  • Su cuerpo presenta contracciones musculares involuntarias.
  • Se puede quedar paralizado con las piernas rígidas.
  • Se puede sentir aturdido varios segundos.
  • Puede tener sensación de vértigo.
  • Puede tener una sensación temporal de hormigueo.
  • Rara vez puede experimentar amnesia sobre los efectos del TASER.
  • Puede no recordar ningún dolor.

Dicho lo cual, hay que ser consciente de que el uso de la tecnología de TASER causa incapacitación y contracciones musculares que repercuten en la posibilidad de lesiones secundarias.

Estas lesiones incluyen los potenciales cortes, contusiones y abrasiones que podrían causarse al caer al suelo. No son directamente atribuibles a la naturaleza eléctrica del TASER, pero son la consecuencia de que el TASER ha producido una incapacitación.

Evitando Abusos Policiales

Algunas personas pensarán que siempre cabe la duda de que exista algún funcionario policial que utilice el TASER de forma inadecuada, de forma excesiva o lo pueda emplear para torturar a un detenido. En estos casos ¿quién vigila al vigilante?

El resto de las defensas eléctricas no tienen mecanismos de control, nadie puede saber cuántas veces ha sido disparada una defensa eléctrica, ni en qué días fue utilizada, ni a qué hora. En el caso de que un detenido denuncie a la policía por uso indebido, mal intencionado o torturas realizadas con una defensa eléctrica; la justicia difícilmente encontrará pruebas materiales de cuantas veces, cuanto tiempo, cuantos días y en qué franja horaria fue utilizada esa defensa para valorar si las declaraciones del detenido son o no ciertas respecto a esos malos tratos.

Afortunadamente, con el TASER esto no ocurre. El uso de TASER siempre deja rastro y registro, aportando datos esclarecedores que sirven a los Tribunales de Justicia para valorar los hechos en caso de una denuncia por uno uso inadecuado del arma incapacitante.

La electrónica del TASER X26 registra todos los eventos realizados con él y permite que se puedan volcar en un ordenador sin que puedan ser en ningún caso manipulados por las fuerzas del orden.

Software utilizado para acceder a los datos del uso de cada arma TASER

Los datos que proporciona el sistema son:

  • El número de serie del arma; cada departamento policial puede tener asignado un número de TASERs y cada agente tendrá su propio número asignado. Por tanto todos los TASERs se pueden identificar y diferenciar. Los datos que se obtengan de cada arma harán referencia única y exclusivamente a la misma, de tal forma que no pueda darse confusión respecto a los datos que cada una proporciona.
  • Los datos de cada descarga con TASER. Esto incluye fecha y hora (día, mes, año, hora, minutos y segundos) en que se realiza una descarga, en horario local y GMT. El tiempo que ha durado la descarga en segundos (lo normal es que dure 5 segundos ya que viene prefijado así de fábrica, aunque también queda registrado si de forma voluntaria el usuario ha realizado una descarga de menos o de más tiempo). La temperatura ambiental del lugar donde se ha realizado la descarga. El porcentaje de carga que tenía la batería en el momento de realizar la descarga. También queda registrado el número total de descargas realizadas a lo largo de toda la vida del arma.

Las descargas de datos al ordenador sólo se pueden guardan en archivos cifrados, lo que evita que se puedan modificar. Esto garantiza la admisibilidad de los informes de descarga de datos del TASER X26 ante los tribunales. El arma puede llegar a almacenar en su memoria todo lo concerniente a lo acontecido en las últimas 1.500 descargas realizadas. Esta memoria interna de datos del TASER X26 no se puede borrar o modificar.

Otra garantía que ofrece el TASER frente al resto de defensas eléctricas es que siempre que se dispare una carga en un determinado lugar quedarán señales o rastros de su uso.

Cada vez que se dispara un cartucho, se dispersan por el suelo de 20 a 30 minúsculos confetis de colores identificativos denominados AFIDs (Anti-Felon Identification o  Identificación Anti-Delito). Estos confettis llevan impresos el número de serie del cartucho que ha sido disparado y puede ser usado para determinar que arma, y por tanto quien, disparó ese cartucho.

AFIDs de un cartucho Taser que se esparcen por el suelo del lugar donde es utilizado

Esto fue creado originalmente para que se pudiese identificar aquellos TASERs con los que se hizo un uso delictivo. Aprovechando esta particularidad, algunas agencias policiales de Estados Unidos recogen los confettis AFID de la escena del crimen para determinar el número de cartuchos que fueron disparados y quien los disparó.

Además de estas valiosas pruebas de correcta utilización, TASER puede proporcionar un complemento ideal para apoyar la intervención policial y el por qué de la misma: El TASER CAM

El TASER CAM : Grabando la intervención y el uso del arma

Es perfectamente factible poder grabar en tiempo real, tanto audio como video, toda aquella intervención policial que se realice con un TASER X26.

Al sacar el arma de la funda y quitar el seguro se empieza a grabar audio y vídeo de la intervención

Desde el momento que el X26 se saca de su funda y se quita su seguro, el TASER CAM comienza a grabar audio y video de forma constante. Cuando se vuelve a poner el seguro y se guarda el TASER la grabación finaliza.

El TASER CAM es capaz de grabar imágenes en condiciones de escasa o nula visibilidad gracias a que está provisto de un iluminador infrarrojo que enfoca directamente hacia donde se apunta el TASER, además tiene capacidad suficiente para grabar hasta hora y media.

Todo lo grabado puede ser visionado y almacenado en un ordenador permitiendo a los tribunales de justicia ver y oír todo lo acontecido en la intervención policial para juzgar si el uso del arma incapacitante se ajustó a derecho o no.

Sin duda el TASER CAM es un elemento de gran ayuda para los cuerpos policiales que se tengan que enfrentar a denuncias falsas sobre detenciones ilegales, abuso de fuerza, torturas, etc.

La aportación como prueba ante los tribunales de los archivos de datos de uso del TASER y la grabación de audio y video de la actuación son de una ayuda inestimable para los jueces ya que servirán para comprender mucho mejor el relato de los hechos realizado por los agentes de policía.

Ventajas del TASER

El TASER es un medio más de los que dispone la policía en ciertas intervenciones para controlar sujetos agresivos, armados con objetos contundentes, armas blancas, bajo los efectos de las drogas o bien incluso contra enajenados mentales.

En esas circunstancias se pueden desencadenar sucesos que concluyen, al amparo de la ley, con el uso del arma de fuego reglamentaria por parte de la Policía, cuando con el uso del TASER evitaría tener que recurrir al uso de la fuerza letal.

Un estudio de la Universidad de Minnesota realizado sobre 10.608 intervenciones policiales practicadas con TASER, de las cuales 2.452 fueron para controlar sujetos con alteraciones mentales, evidenciaron que en 1.111 actuaciones estaba justificado legalmente el uso de armas de fuego, por tanto gracias al uso del TASER se había evitado en 1.111 actuaciones policiales hacer uso del arma de fuego.

El TASER da un giro a la intervención policial y puede salvar la vida del agresor y la de los ciudadanos localizados en un entorno cercano, al evitar tener que hacer uso del arma de fuego con los consiguientes posibles rebotes de los proyectiles.

Policía Local portando un TASER

La realización de la detención con TASER presenta muchas ventajas a pesar de ser un arma eléctrica:

  • Su utilización es totalmente segura en ambientes húmedos o cuando el agresor está en el agua. No causa electrocución en ambientes húmedos ni en ningún otro ambiente.
  • No lesiona el tejido nervioso.
  • Es totalmente seguro en sujetos bajo los efectos de alcohol o sustancias toxico-estupefacientes, incluso en personas con marcapasos o mujeres embarazadas
  • El agente de policía puede tocar, engrilletar y controlar al agresor de forma segura y sin que le afecten los pulsos mientras que el agresor los recibe y los siente.

En resumen, gracias a las nuevas tecnologías la Policía dispone de un excelente armamento de baja letalidad que produce incapacitación temporal sin provocar lesiones ni efectos secundarios.

Esto no quiere decir que su uso sea recomendable en cualquier circunstancia, de hecho tiene sus limitaciones.

Limitaciones del TASER

Por su propia naturaleza eléctrica, el TASER puede iniciar materias, líquidos, o vapores explosivos. Esto incluye a la gasolina y ciertos gases que pueden emanar de alcantarillas y laboratorios de meta-anfetaminas. Algunos aerosoles de defensa utilizan bases inflamables, generalmente alcohol, por lo que podría resultar peligroso utilizarlos conjuntamente con los dispositivos TASER.

Cuando se dispara el cartucho del TASER los dos dardos impactan en el cuerpo del agresor. Las agujas pueden penetrar varios milímetros (5 ó 6) en la piel y a pesar de que son muy finas (menos de 1 milímetro de diámetro) podrían causar lesiones oculares. Por tanto el uso del TASER está limitado; no se debe disparar a la cabeza del agresor.

En el caso de utilización en intervenciones para controlar mujeres embarazadas, aunque los pulsos del TASER no dañan al feto, hay que ser conscientes de que la mujer sí puede sufrir daños derivados de su propia excitación y estrés previos a la intervención y de las posibles lesiones que le podrían acarrear su caída al suelo.

No siempre se asegura al 100% la incapacitación temporal del individuo: Lo ideal es que los dardos penetren en la piel del individuo pero no es necesario; pueden quedar adheridos a la ropa y el arma cumplir a la perfección su cometido ya que los pulsos eléctricos saltarán a través de la ropa. En el caso de individuos que van provistos de chalecos antibalas o abrigos gruesos también funcionará, pero habrá de considerarse que el máximo grosor de la ropa debe ser de 2,5 centímetros por dardo. Si el espacio existente entre el dardo y la piel es superior a los 2,5 cm por dardo no se conseguirá la incapacitación.

Sería un error creer que el TASER puede sustituir al arma de fuego reglamentaria; rotundamente no. Sin embargo, muchas situaciones que empiezan con un alto riesgo de llegar hasta la fuerza letal, con el uso del TASER pueden estabilizarse y controlarse sin llegar a ese extremo.

Consecuencias del uso de TASER en los cuerpos policiales

Cuando en un departamento o cuerpo policial se emplean nuevos medios no letales es porque el objetivo que se pretende alcanzar es dar una mejor respuesta al ciudadano en sus demandas de seguridad, de la forma más eficaz y al mismo tiempo lo menos agresiva o lesiva posible tanto para los agentes que intervienen en la detención como para el detenido.

Es importante establecer que consecuencias ha tenido el empleo del TASER en las detenciones; se debe saber cómo ha influido en la integridad física de todos los implicados en la detención.

En este aspecto se debe conocer si las lesiones tanto en los agentes como en los detenidos han descendido desde que se usa el TASER o por el contrario han ascendido. Otro aspecto importante es el del empleo del arma de fuego; se debe valorar si desde que se emplea el TASER ha disminuido el uso del arma de fuego reglamentaria en la detención o bien se ha mantenido o aumentado. Por último, también se debe valorar cómo ha influido el TASER en lo que respecta a las denuncias que los departamentos de policía reciben por exceso de fuerza o de celo practicado en las detenciones

El objetivo buscado por todo departamento policial que ha dotado a sus patrullas con el TASER es que se consiga disminuir el porcentaje de agentes y detenidos lesionados o dañados en la intervención. Al mismo tiempo reducir el uso del arma de fuego, lo cual redunda en una disminución del número de personas heridas o muertas durante la detención y además, si se consigue que los detenidos queden incapacitados temporalmente, que baje el índice de denuncias al departamento por uso excesivo de la fuerza policial.

Los estudios realizados en Estados Unidos confirman que se han alcanzado estos objetivos.

Son muy significativos los resultados realizados en los departamentos de policía de Miami o de Seattle del año 2003.

Durante esos 12 meses, con el TASER en servicio, no se realizó ninguna intervención policial en la que se realizaran disparos mortales. Era la primera vez que ocurría un acontecimiento de este tipo en más de una década.

Estudio realizado en 2003 sobre varios departamentos de policía de EEUU que incorporaron el TASER

¿Por qué las armas TASER tiene tan mala prensa?

Lo primero es aclarar que no existen las armas “Tipo Taser”, existen las armas TASER y las defensas eléctricas convencionales.

El TASER es una defensa eléctrica, pero su funcionamiento no tiene nada que ver con las defensas eléctricas convencionales. Efectivamente ambas basan su funcionamiento en la electricidad, y tienen la misma similitud que un aspirador y una plancha eléctrica.

El funcionamiento de las TASER, como hemos explicado anteriormente, se basa en pulsos de escasa energía que sirven para controlar los músculos motores del agresor.

Las defensas eléctricas convencionales basan su funcionamiento en descargar gran cantidad de energía en poco tiempo llegando a producir la destrucción de terminales nerviosos y produciendo terribles secuelas irreversibles.

A continuación se muestra un cuadro explicativo entre los 3 tipos de defensas eléctricas más utilizadas, incluida el TASER X-26. Veamos pues cuales son las diferencias básicas y cómo podemos distinguirlas:

El gobierno francés, tras tres años de estudio, realizó una tabla del uso proporcional de la fuerza policial en base a las posibles lesiones.

Estudio realizado por el gobierno Francés sobre la escalada de medios en el uso proporcional de la fuerza en base a las posibles lesiones

Como vemos el TASER ha sido clasificado por encima de la opción de fuerza a través de ordenes verbales y por debajo del uso de la fuerza física.

Conclusiones

Sumando globalmente existen más de 16.010 unidades policiales de 100 países de todo el mundo que hacen uso diario de una cifra superior a los 530.000 TASERs. De ellas, más de 3.500 agencias policiales tienen el TASER de dotación individual para todos y cada unos de los agentes.

Entre los países de Europa que lo utilizan están: Portugal, Francia, Reino Unido, Alemania, Suiza, Finlandia, Polonia, Dinamarca, Suecia, Holanda, Lituania, Andorra, Eslovenia, Austria, Irlanda y Grecia.

En España aunque existe, su uso es aislado y en cualquier caso prácticamente inexistente comparado con otros países de nuestro entorno cercano, siendo el último gran cuerpo en incorporar esta tecnología el de los Mossos d’Esquadra en Cataluña.

Mosso d’Esquadra portando un TASER X26

Es evidente, a tenor del presente reportaje, el motivo por el que el TASER es el arma de baja letalidad más empleada en el mundo: seguridad y eficacia.

Hasta la fecha ningún informe forense o sentencia judicial han dictaminado en ningún país del mundo que el uso del TASER  haya provocado ni una sola muerte, pero si evitando en miles de situaciones el uso del arma de fuego por parte de los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

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